«¿Cuánto cuesta una página web?» es la pregunta más buscada del sector y la que menos gente responde en público. Entras en la web de una agencia, buscas el precio y encuentras un botón: «pide presupuesto», «agenda una llamada», «hablemos». Este artículo hace lo contrario: te da los rangos reales del mercado en 2026, te explica por qué tanta gente esconde el precio y te dice, con cifras, lo que cuesta con nosotros. Sin llamada previa.
Los rangos reales del mercado en 2026
Precios orientativos para una web de negocio (no una tienda online grande ni una aplicación a medida), tomando lo que se ve en el mercado español:
- Hacértela tú con una plantilla: de 0 € a unos 300 € al año en herramientas. Barata en euros, cara en horas, y el resultado suele notarse.
- Un freelance: entre 600 € y 2.500 € según páginas, diseño y contenido. Calidad muy variable; depende de la persona.
- Una agencia clásica: de 2.500 € a más de 10.000 €, con procesos largos y, a menudo, una cuota de mantenimiento aparte.
- Una plataforma «todo‑en‑uno»: cuota mensual (entre 50 € y varios cientos) que no termina nunca, con el precio real escondido detrás de una llamada comercial.
Los rangos son amplios porque «una web» puede ser muchas cosas. Lo importante no es acertar el número exacto: es saber qué te dan por ese número y en qué condiciones.
Por qué tanta gente no publica el precio
Hay tres motivos, y ninguno te favorece a ti:
- El precio depende de ti. Si primero te escuchan y luego ponen precio, el presupuesto se ajusta a lo que intuyen que puedes pagar. El mismo trabajo cuesta distinto según quién pregunte.
- La llamada es el embudo. «Agenda una sesión de estrategia» suena a asesoría, pero es una reunión comercial. Cuesta una hora de tu tiempo y te pone en modo «ya estoy dentro» antes de conocer una sola cifra.
- La cuota disimula el total. Cuando pagas por meses, nadie suma. Una cuota de 90 € al mes son 1.080 € al año y 3.240 € a tres años, por una web que además no es tuya si dejas de pagar.
Nuestro precio: público, cerrado y antes de hablar
Nosotros publicamos los precios en la página de precios y punto. El plan Exprés arranca en 600 €, entregado en 48 horas, y los demás planes están escritos con lo que incluye cada uno. Si quieres el precio exacto de tu proyecto sin hablar con nadie, el configurador te lo calcula en un minuto: eliges paquete y extras, y ves la cifra final antes de darnos ni tu correo.
Qué significa «precio cerrado» aquí
Antes de empezar: sabes la cifra total. No hay «por horas» ni sorpresas al final.
Forma de pago: una señal al aceptar y el resto a la entrega. Sin cuota mensual obligatoria.
La web es tuya: código, contenido y dominio a tu nombre. Si un día te vas, te la llevas.
Velocidad medida, no prometida: entregamos con cifras reales de carga, como en nuestro caso Olvidos: de 5,4 a 2,4 segundos.
Garantía SEO: si el posicionamiento baja tras la migración, lo arreglamos gratis.
Las cinco preguntas que hacer antes de pagar una web
Da igual con quién trabajes. Antes de firmar, pregunta esto:
- ¿Cuál es el precio total, escrito? Si la respuesta empieza por «depende», sigue preguntando hasta tener un número.
- ¿Hay cuota mensual? ¿Qué pasa si dejo de pagarla? Si la web desaparece, no era tuya: era un alquiler.
- ¿El dominio queda a mi nombre? Un dominio a nombre de la agencia es una correa.
- ¿Puedo llevarme la web a otro sitio? Exportar el contenido y el código, no un PDF con capturas.
- ¿Me dais cifras de velocidad? Una web «rápida» sin números medidos es una opinión.
Un precio cerrado no siempre es el más barato. Es el que conoces antes de empezar, y ese es el que te deja comparar de verdad. Comparar «desde 600 €» con «agenda una llamada» no es comparar: es adivinar.
Entonces, ¿cuánto cuesta una web?
Cuesta lo que te digan antes de empezar y lo que te cueste después en cuotas, mantenimiento y horas. Si el primero no está publicado y el segundo no está sumado, no sabes el precio: solo sabes el anzuelo. Hemos desglosado la segunda parte en lo que te cuesta de verdad mantener un WordPress al año, por si quieres poner cifras a tu web actual.
Si quieres saber lo que costaría tu web sin hablar con nadie, usa el configurador: el precio sale cerrado y por escrito. Y si prefieres que miremos primero tu web actual, la auditoría es gratuita y también sale con cifras.
Recibe cada autopsia en tu correo
Un artículo a la semana sobre webs que funcionan (y las que no): costes reales, WordPress, velocidad e IA. Sin humo; te das de baja con un clic.