Diario del migrador: la parte del trabajo que nadie enseña. Hoy, una lección que aprendimos por las malas y que ahora es la primera comprobación de nuestra máquina.
El caso
Un salón de masaje de la Costa del Sol nos pide migrar su WordPress. Todo normal: nos pasa la URL, quedamos en sacar su contenido y reconstruirlo en Next.js. Abrimos el migrador, apuntamos a su web… y no había nada que sacar. Ni API de WordPress, ni exportación posible.
¿El motivo? No era WordPress. Era Wix. El cliente llevaba años convencido de tener «un WordPress» porque así se lo habían vendido, o porque «web» y «WordPress» se habían vuelto sinónimos en su cabeza. Y Wix no es migrable como WordPress: no expone tu contenido, no hay export estándar. Esa web hay que rehacerla a mano.
No es raro. Muchísima gente no sabe con qué está hecha su web, y es normal: contrataron «una página» y siguieron con su negocio. El problema es cuando alguien promete migrarla sin comprobarlo primero y descubre a mitad de proyecto que no se puede.
La lección: comprobar antes de prometer
Desde ese día, nuestro migrador no promete nada hasta saber qué hay al otro lado. Antes de tocar el contenido, detecta la plataforma de origen. Así funciona, sin humo:
Cómo olfatea la plataforma
- Intenta la API de WordPress (/wp-json/wp/v2). Si responde con entradas y páginas, es WordPress con la puerta abierta: migración limpia por REST.
- Si la API no devuelve nada, no se rinde: olfatea la portada. Busca huellas en el HTML —rutas, cabeceras, scripts— que delatan a Wix, Squarespace, Shopify o un WordPress con la API cerrada.
- Y avisa con la verdad: «esto es Wix, no se puede migrar como WordPress, hay que rehacerla»; o «es WordPress pero con la API cerrada, usa la exportación WXR»; o «es WordPress abierto, adelante».
Por qué esto importa (aunque sea aburrido)
Porque cambia la conversación desde el minuto uno. En vez de descubrir el problema a mitad de proyecto —con el cliente esperando y el presupuesto en el aire—, lo sabemos antes de empezar. Si tu web es un WordPress de verdad, la sacamos entera y conservamos tu SEO al detalle. Si es Wix o Squarespace, te lo decimos claro: no se migra, se rehace, y te damos el presupuesto real de rehacerla.
¿Y las dos vías de WordPress?
Cuando sí es WordPress, hay dos formas de sacar el contenido:
- REST (wp/v2): si la API está abierta, leemos entradas, páginas, medios y menús directamente. Rápido y fiel.
- WXR: si la API está cerrada (algunos hostings la capan), usamos el fichero de exportación estándar de WordPress (Herramientas → Exportar). El mismo resultado por otra puerta.
Y todo el tráfico saliente de la máquina va endurecido contra abusos —nada de que alguien nos haga pedir URLs internas—, pero de eso hablamos otro día.
¿Sabes de verdad con qué está hecha tu web? Si tienes dudas, mándanos la URL en la auditoría gratuita: en un momento te decimos qué plataforma es y si se puede migrar o hay que rehacerla. Sin sorpresas a mitad de camino.
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